Bienvenidos a la web de la Cofradía.
Desde aquí ofreceremos un pequeño semblante de nuestra Cofradía y se podrá acceder al resto de nuestras redes sociales.
La Venerable y Antigua Cofradía de Penitencia del Stmo. Cristo de la Buena Muerte, María Stma. de la Amargura y San Juan Evangelista de Almuñécar, es más conocida en la localidad como «Cofradía de San Juan o San Juanico» por su Titular inicial, siendo sus primeros estatutos aprobados en 1954 con el nombre de «Cofradía de San Juan Evangelista de Almuñécar», los cuales fueron actualizados en 1993 con la llegada de las nuevas imágenes de los Sagrados Titulares, el Stmo. Cristo y María Stma. que componen su Paso de Misterio.
En 2023 se volvió a realizar la adaptación de los estatutos al Estatuto Marco y su inscripción en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Presidencia.
Hace Estación de Penitencia por las calles sexitanas, durante la tarde noche del Jueves Santo, desde el Templo El Salvador, siendo los puntos de interés su salida y entrada al Templo y la subida de la C/Helga Sohnel en el paseo marítimo, además de participar con la imagen de San Juan Evangelista, el Viernes Santo, en la representación de “El Paso” sexitano, drama sacro que se realiza desde el siglo XVII y que está organizado por la Agrupación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Almuñécar.
BIENVENIDOS/AS
Desde mitad del siglo XX, nuestra Cofradía está formada en su mayoría por varios centenares de jóvenes, pero principalmente por familias que, desde el más pequeño al más mayor, participan activamente en la vida cofrade y en la comunidad parroquial sexitana al ser una de las más antiguas y queridas de la localidad.
Esperamos humildemente que la información facilitada desde nuestra web, en la que seguimos trabajando, para dar a conocer nuestra Cofradía, esté lo más actualizada posible y que sea de vuestro interés.
Deseamos que la visita a este sitio os acerque a esta Cofradía y a sus Sagrados Titulares, ubicados en el Templo El Salvador de Almuñécar.
Bienvenidos nuevamente.
CUARESMA 2026. Carta del Hermano Mayor
Queridos hermanas y hermanos en Cristo.
Con el corazón lleno de gratitud, respeto y una emoción difícil de expresar con palabras, me dirijo a vosotros a través de estas páginas que quedarán como testimonio de una Semana Santa muy especial. Especial para nuestra Cofradía, y profundamente especial para mí, al ser la primera vez que lo hago como Hermano Mayor.
Asumir esta responsabilidad no es un honor vacío ni un título que se ostente, sino una llamada al servicio humilde y constante. Servicio a nuestros Sagrados Titulares, a la Iglesia, y sobre todo, a cada hermano y hermana que da vida a esta Cofradía con su fe callada, su compromiso diario y su amor sincero. Llego a este cargo consciente de mis limitaciones, pero con la firme voluntad de caminar junto a vosotros, aprendiendo cada día y poniendo todo lo que soy al servicio de esta Hermandad.
Nuestra Cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, María Santísima de la Amargura y San Juan Evangelista es mucho más que una Estación de Penitencia o una tradición que se repite cada año. Es una historia viva de Fe compartida , de oración transmitida en familia, de promesas hechas en silencio y de miradas al Cielo en los momentos de mayor dificultad. Bajo la cruz del Cristo de la Buena Muerte aprendemos que el Amor Verdadero se entrega hasta el final; junto a San Juan Evangelista descubrimos la fidelidad que no huye ni se esconde; y de la mano de María Santísima de la Amargura encontramos consuelo, refugio y esperanza cuando el dolor parece vencer.
Vivimos tiempos complejos, marcados por la prisa, el ruido y el olvido de lo esencial. Por ello, nuestra Cofradía está llamada hoy más que nunca a ser un hogar espiritual; un lugar de encuentro fraterno, de formación cristiana, de caridad discreta y de testimonio valiente. Que cada culto, cada ensayo, cada reunión y cada salida procesional no sea sólo un acto externo, sino un verdadera oportunidad de conversión, de crecimiento en la Fe y de cercanía con quienes más sufren.
Quiero expresar mi agradecimiento más sincero a la Junta de Gobierno por su entrega generosa, a los diputados, capataces, horquilleros, acólitos, músicos y colaboradores, y a tantos hermanos/as que trabajan en silencio sin buscar reconocimiento alguno.
Gracias también a nuestras familias, que sostienen esta Cofradía desde lo invisible, comprendiendo ausencias, compartiendo sacrificios y acompañándonos siempre.
A los jóvenes os invito a vivirla Cofradía con ilusión, responsabilidad y compromiso. Sois presente y futuro, savia nueva que garantiza que esta Hermandad siga viva. A nuestros hermanos mayores, gracias por vuestro ejemplo fiel, por vuestra constancia y por ser memoria agradecida y raíces firmes sobre las que seguimos creciendo.
Pidamos al Santísimo Cristo de la Buena Muerte que nos conceda una fe profunda y sincera; a San Juan Evangelista, un corazón siempre fiel y valiente; y a María Santísima de la Amargura, consuelo en la prueba y luz en el camino.
Que este Jueves Santo sea el reflejo de toda una vida implicada en ésta, mi Cofradía, y espejo fiel de la fe de todos los hermanos/as que la formamos.
Porque sin unión no hay Hermandad.
Que todo lo que hagamos, dentro y fuera de nuestra Cofradía, sea para mayor gloria de Dios y bien de los hermanos/as.
Con afecto fraterno y sincera entrega.
Rafael Cervilla Sánchez.
Hermano Mayor de la Cofradía.
Cuaresma 2026.
CUARESMA 2026. Saluda del Párroco de Almuñécar
Queridos hermanos de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, María Santísima de la Amargura y San Juan Evangelista :
Nos encontramos ya cerca de los días de Semana Santa, días que tanta importancia tienen dentro del calendario cristiano pues, en efecto, marcan el centro en torno al cual giran todas las celebraciones del año litúrgico y la vida del creyente.
Este año 2026, por esos caprichos del calendario y la liturgia, el Triduo Pascual se adelanta un poco con respecto a años anteriores y pronto estaremos inmersos en las celebraciones de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, las cuales como he dicho dan sentido a nuestra fe pues nada de cuanto existe en la Iglesia sería posible si Cristo no hubiera muerto y resucitado.
Sin embargo, este misterio central de nuestra fe puede verse a veces desvirtuado si no lo vivimos desde esa experiencia vital de conectar creencia y vivencia, es decir fe y vida. Podríamos decir, simplificando mucho, que hay “dos modos “ de celebrar la Semana Santa: desde lo sentimental-cultural o desde la experiencia de fe que te lleva a la vida. En ambos caben las celebraciones litúrgicas y los desfiles procesionales…. pero los frutos de uno y otro son muy distintos. Podemos quedarnos en lo externo, en lo estético, en la calle, en el ambiente cofrade sin más y serán vivencias que olvidaremos pocos días después de que finalice la Semana Santa. Pero también podemos meternos de lleno en la profundidad de lo que celebramos estos días, vivir las celebraciones en los templos y las procesiones en la calle sin olvidar que todo esto es y está para nuestra vida, para que llevemos al altar en las eucaristías nuestras motivaciones más profundas, para que veamos reflejados en las imágenes que veneramos en la calle nuestros problemas y alegrías junto a los de tantos hombres y mujeres de nuestro mundo que viven unidos a la Pasión de Cristo por sus situaciones de dolor. Cuanto contemplemos este año la imagen del Señor o de la Virgen, ¿Cómo nos vamos a olvidar de las víctimas de los recientes accidentes de tren o de las familias que han perdido todo en las terribles inundaciones? ¿Cómo no acordarse de los lugares en guerra o azotados por el hambre cuando el Jueves Santo conmemoremos la Ultima Cena del Señor o recordemos su muerte el Viernes Santo?
La fe va unida a la vida, al momento presente, a la historia concreta de cada uno. Eso es en definitiva la Encarnación, misterio que da nombre a nuestra Parroquia: el recuerdo de que Dios está presente y asume todo aquello que pertenece a nuestro mundo y a nuestra humanidad. Y en ese “ Paso” por el mundo, en esa Pascua de muerte y resurrección el Señor redime y da nueva esperanza a lo que parecía herido y sin remedio.
Dispongámonos pues a vivir estos días santos desde la autenticidad, dejando que realmente Cristo pase por nuestras vidas y que ese paso sea transformador. No hay mejor noticia para este mundo que saber que Cristo ha vencido a la muerte y con su resurrección gloriosa ilumina cada circunstancia y momento de nuestra historia. Vamos a celebrarlo y a trasmitirlo con esperanza y alegría hermanos.
¡ FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN !
Juan Antonio Arcos Segovia, Párroco de Almuñécar.
Calendario Eventos
Del 30 de Abril al 03 de Mayo 2026
Cruces de Mayo
Plaza Noreta
VIDEO DEL PAPA
STMO. CRISTO DE LA BUENA MUERTE
CULTOS
01 NOVIEMBRE
MARIA STMA. DE LA AMARGURA
CULTOS
12 SEPTIEMBRE
SAN JUAN EVANGELISTA
CULTOS
27 DICIEMBRE
NOTICIAS
Parroquia de Almuñécar
Jueves Santo 2027
Día(s)
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Hora(s)
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Minuto(s)
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Segundo(s)
JUEVES SANTO
HORARIOS PREVISTOS:
Salida Templo: 19:00 h
Carrera Oficial: 22:30 h
Entrada Templo: 00:30 h
ITINERARIO: Templo «El Salvador», Plaza Cristo de la Buena Muerte, CL Puerto de la Cruz (aparcamientos), CL Tetuán, CL Puerto de la Cruz (estadio), CL Cristóbal Colón, AV Mariana Pineda, AV Juan Carlos I, PS Puerta del Mar, Cuesta Helga Söhnel, CL Alcalde Julio Fajardo, PZ Madrid, AV Andalucía, CARRERA OFICIAL, Carrera de la Concepción, AV Juan Carlos I, CL Tetuán, Plaza Cristo de la Buena Muerte y a su Templo.
EVANGELIO DEL DÍA
Domingo de la 2ª semana de Pascua o de la Divina Misericordia
A los ocho días, llegó Jesús.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 20, 19-31.
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
«Hemos visto al Señor».
Pero él les contestó:
«Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo».
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
«Paz a vosotros».
Luego dijo a Tomás:
«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente».
Contestó Tomás:
«¡Señor mío y Dios mío!».
Jesús le dijo:
«¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto».
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.
Palabra del Señor.



