Extractos Boletín Cofradía

Saluda del Hermano Mayor

“Estimado/a hermana/o:

En éste, mi segundo año como Hermano Mayor, me dirijo a ti, hermano/a, nuevamente con estas humildes palabras para dar un repaso a este año, un año que ha pasado muy rápido, lleno de trabajo y novedades.

Antes de nada, quiero dar las gracias a mi Junta de Gobierno que me ha apoyado, con ilusión y esfuerzo, en todas y cada una de las iniciativas que he propuesto. 

Dar las gracias, también, a las personas que trabajan desinteresadamente en los diferentes actos realizados, sin vuestro esfuerzo no sería posible la labor realizada.

Quiero tener unas palabras de ánimo y agradecimiento hacia nuestras mantillas, por la entrega y devoción con la que realizan la Estación de Penitencia, siendo ésta un ejemplo a seguir, os animo a seguir trabajando en ese sentido, a los hermanos horquilleros por el esfuerzo y la fe con la que portan a nuestros Titulares por las calles de nuestro pueblo, a todos los hermanos que portan las insignias de nuestra hermandad, y a todos y cada uno de los penitentes, que iluminan nuestro cortejo acompañando a nuestros Sagrados Titulares, gracias de todo corazón.

Como sabéis este año es el XXV aniversario de la salida procesional de Nuestra Madre María Santísima de la Amargura, pero no solo hace 25 años de la llegada de Nuestra Madre a esta hermandad, sino que también es el XXV aniversario de la culminación de un proyecto ilusionante, que comenzó en 1983 cuando la Junta de Gobierno capitaneada por Francisco Aguado, decidió que esta cofradía pasaría a procesionar con un Paso de Misterio, encargando la talla de nuestro Titular, el Stmo. Cristo de la Buena Muerte, del cual este año, se cumplen 35 años de su primera salida procesional.

Este año será un año dedicado de forma especial a nuestra Madre con motivo de este aniversario, culminando en los Cultos que se realizarán el 15 de septiembre en el Templo del Salvador, realizándose el tradicional besamanos. 

Igualmente, nuestro Cristo saldrá en el Vía Crucis, que se realizará esta Cuaresma, en la Iglesia de la Encarnación, portado a hombros por nuestros hermanos y toda persona que lo desee.

En la Junta de Gobierno posterior al Jueves Santo del año pasado, decidimos los diferentes proyectos a realizar, habiendo varios estrenos para este año.

Convencidos que debemos mejorar las condiciones de portado del trono y aligerar el peso, para hacer más liviano el trabajo de los horquilleros, se decidió la reforma integral del mismo.

En esta misma reunión, como conmemoración del XXV aniversario de María Stma. de la Amargura, se decidió la compra de diferentes rostrillos y enseres, así como la realización de una nueva corona para nuestra Madre.

Como cada año, nuestra cofradía ha seguido trabajando en su obra social, aumentando en la medida de lo posible el apoyo a Cáritas y diferentes asociaciones de nuestro pueblo. No podemos olvidar que la caridad no puede faltar en nuestra hermandad siendo uno de los fines de las cofradías.

Todo esto que os he comentado es el trabajo que se ha realizado durante el año, pero no me voy a despedir sin decir lo que creo verdaderamente importante de la Semana Santa y en lo que para mí, deberíamos vivir todos los cristianos y especialmente los cofrades.

Yo me siento cofrade, disfruto todos y cada uno de los días de esa semana, especialmente el Jueves Santo y muy especialmente el viernes por la mañana, en el “Paso”, tradición centenaria que se celebra en nuestro pueblo y nuestra cofradía tiene el honor de participar en ella, disfruto con la salida de nuestro paso y todo el recorrido.

Para mí es la celebración cristiana más importante, pero cada día estoy más convencido que no nos preparamos para esa celebración y no la vivimos comprendiendo lo que verdaderamente hizo Jesús por nosotros. Para poder vivir esa Semana Santa creo que debemos preparar y vivir de manera intensa la Cuaresma.

Cuaresma significa periodo de preparación, de reflexión que nos sirva para encontrarnos con nuestra fe, para que se olviden rencillas que pueda haber en nuestro corazón, apartando de él cualquier rencor, odio, envidia hacia cualquier hermano avanzando en el camino
de ser imagen de Cristo.

Todos sabemos que en los tiempos que vivimos no es fácil hacer todo esto, pero ¿fue fácil para Cristo?, por todo esto creo que es tiempo de ser valientes y comprometidos con nuestras creencias.

Debemos salir a la calle proclamando nuestra fe, mostrando al mundo que somos CRISTIANOS, sin ningún tipo de vergüenza y miedo, enseñando al mundo lo que mostramos en nuestra Semana Santa, El Amor de un Cristo que muere por salvarnos y la Alegría de un Cristo que ha RESUCITADO.

Que esta Semana Santa intentéis vivirla de la forma más intensa posible.”

 Hermano Mayor. Boletín XXX. Año 2019

Amarás a Dios sobre todas las cosas

No me sorprendieron los datos que leí navegando por internet. En cuanto a la asistencia a misa u otros oficios religiosos –sin contar bodas, comuniones o bautizos–, un 1,7 por ciento de los que se declaran creyentes dice asistir varias veces a la semana; un 13,3 por ciento, casi todos los domingos y festivos; un 9,3 por ciento, alguna vez al mes y un 14,5 por ciento, varias veces al año.

Mientras, un 60,3 por ciento asegura no ir casi nunca. No me sorprendieron, porque yo sí que voy a misa todas las semanas y veo como quedan bastantes asientos libres. A veces hasta medio templo vacío. Y, teniendo en cuenta que Jesús nos pidió (“Haced esto en memoria mía”), a cambio de nuestra salvación (“Yo soy el pan vivo bajado del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre”), que asistiéramos y participáramos en la Eucaristía, lo que sí no deja de sorprenderme es la pasividad y tranquilidad de los que se declaran cristianos, pero que no van a misa. 

Estamos en los días propios para recordar porqué somos cristianos, seguidores de Jesucristo, hijo de Dios, que vino a salvarnos y murió y resucitó por nosotros. Días para recordar su pasión, su martirio y su triunfo sobre la muerte. Y para darnos cuenta que lo seguimos necesitando, por ello, se quedó a nuestro lado. No muerto, ni inerte en unas imágenes, sino vivo. Y necesitamos su Palabra, alimentar nuestra fe con su Cuerpo y su Sangre. Y reforzar nuestros espíritus juntos, como hermanos, en su casa, en su templo, que es el de todos.

Ante todo, recordar que está ahí. En el Sagrario. Presente en cada Eucaristía. Son días de visitar mucho los templos, que huelen a flores e incienso; ver las hermosas imágenes, los decorados tronos, los vistosos trajes, y las iglesias se llenan de gente, y Dios vivo está al lado y la mayoría ni lo mira, ni lo respeta. Un cristiano o cristiana no puede permitir eso,

“Amarás a Dios sobre todas las cosas”, dice el primer mandamiento y lo estamos olvidando.

A lo mejor deberíamos ir más a misa y aumentar el porcentaje.

Vocal de Cultos y Formación. Boletín XXX 2019

 

Del Jefe de Trono

Como pasa el tiempo… De nuevo me dirijo a todos vosotros, a los horqui lleros de San Juan, los que hacéis posible que esto sea una realidad año tras año demostrando la fe y la devoción que llevamos dentro. Me siento orgulloso de poder dirigirme a vosotros y sobre todo de poder guiaros un año más en nuestro día grande por el camino de la penitencia, se que sabéis de sobra el sentir que me mueve cada Semana Santa al lado vuestro.


Cuando estaba empezando este escrito para dirigirme a vosotros recuerdo con orgullo, como lo hicisteis el año pasado, la pasión que ponéis, me llena de sentimientos y ganas de estar ya en la calle mirando de frente a nuestro Cristo de la Buena Muerte a nuestra Virgen de la Amargura y a nuestro San Juan. Sí, me siento un privilegiado y os doy las gra
cias de corazón por todo lo que me dais cada uno de los horquilleros.

Nuestra función principal es la de acercar nuestras imágenes al pueblo con la elegancia que lo hacemos y de forma natural sin necesidad de alabanzas ni alardes de valentía, pero si, con el orgullo de ser horquilleros de San Juan.


Nuestra labor es muy importante para el mundo cristiano, la pasión y la devoción con la que vivimos la Semana Santa, en particular nuestro gran día el Jueves Santo, siempre en el anonimato, con el rostro cubierto en todo el recorrido demostrando el respeto por lo que hacemos y el respeto por lo que llevamos en nuestros hombros.


La Semana Santa es un momento que podemos utilizar para reflexionar, meditar y pensar sobre todo lo que hemos vivido durante todo el año y agradecerle a Dios y a nuestro San Juan por nosotros y por nuestra familia.


Al igual que en años anteriores seremos el reflejo de la fe por lo cristiano puesto en escena por nuestras calles de Almuñécar.


Hermanos, con el orgullo de ser horquilleros en nuestro pueblo, en nuestra Semana disfrutemos juntos un año más y que Dios nos de salud y fuerzas para seguir muchos más.


A nuestro Hermano Mayor te deseo lo mejor y que el Cristo de la Buena Muerte, la Virgen de la Amargura y San Juan te ayuden y te guíen en cada momento en tu nueva aventura para la que eres “ El Elegido “.


“Cuando la niebla de la incertidumbre trate de ocultarnos el mañana, la fe en Dios nos alumbra y nos señala el camino a seguir¡¡ VIVA SAN JUAN ¡¡ Y ¡¡VIVAN LOS HORQUILLEROS¡¡

Jefe de Trono. Boletín XXX. Año 2019

Vocalía de Juventud

Un año más, nos llenamos de fe e ilusión al tachar los días en el calenda rio y ver lo próximo que está nuestro día grande.

Como estrenado vocal de Juventud, me pongo a disposición de todos esos jóvenes que quieran unirse a nuestra gran familia, aportar ideas y colaborar en los distintos actos y eventos de nuestra cofradía.

Los jóvenes somos el futuro de la Semana Santa y es por ello por lo que debemos estar preparados para cuando llegue. Debemos curtirnos y aprovechar la oportunidad de acercarnos a esos no tan jóvenes que nos mostrarán el buen hacer y las pautas a seguir para seguir creciendo como cofradía en el futuro.

Os deseo una feliz cuaresma y una muy feliz Semana Santa a todos los hermanos y hermanas de la cofradía de San Juan.
¡VIVA SAN JUANICO!

Vocal de Juventud. Boletín XXX 2019